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Se pone en marcha en la central de Endesa en Melilla un innovador sistema de almacenamiento para dar una “segunda vida” a las baterías usadas de los coches eléctricos

El proyecto Second Life de Enel, basado en los principios de la economía circular, tiene como objetivo mejorar la estabilidad de la red de Melilla gracias a la energía almacenada en las baterías en desuso y nuevas de los vehículos eléctricos Nissan.

Enel ha puesto hoy en marcha su innovador proyecto Second Life, que combina 78 baterías de vehículos eléctricos Nissan, de las cuales 48 están en desuso y 30 son completamente nuevas para comparar su rendimiento, en la central térmica de Endesa en Melilla.

El proyecto Second Life es una de las iniciativas pioneras en Europa, basada en los principios de la economía circular, y seleccionada como «member initiative» por el Foro Económico Mundial (FEM). El proyecto utiliza las baterías de los vehículos eléctricos como fuente de energía, interconectándolas y almacenándolas en la planta de Endesa en Melilla. El proyecto Second Life cuenta con una capacidad de 4 MW y puede producir hasta 1,7 MWh. En caso de que la central se desconectara del sistema, la instalación de almacenamiento podría inyectar energía en la red eléctrica de Melilla durante 15 minutos, tiempo suficiente para restablecer el sistema y reiniciar el suministro eléctrico.

“La peculiaridad energética de Melilla ha convertido a esta Ciudad Autónoma en el escenario ideal para desarrollar esta tecnología innovadora de almacenamiento, fundamental para fomentar la penetración de las energías renovables en el sistema energético”, ha señalado Rafael González, director general de Generación de Endesa, quien ha querido señalar “que este es el modelo energético del futuro”.

El proyecto Second Life ha sido desarrollado por Enel en colaboración con Nissan, que ha proporcionado las baterías, y Loccioni, un integrador de sistemas, que ha asegurado la correcta integración entre las baterías. El proyecto recurre a una tecnología avanzada basada en una idea sencilla: cuando la vida útil de la batería de un vehículo eléctrico llega a su fin, estas baterías se reciclan y se ensamblan en un gran sistema de almacenamiento fijo. Este sistema se integra en la planta de Endesa en Melilla para evitar situaciones de desconexión de carga, mejorar la fiabilidad de la red y garantizar la continuidad del servicio de la red a la población local.

Este proyecto también supone un gran avance en la prolongación de la vida útil de las baterías de los vehículos eléctricos. Además, tiene un componente innovador añadido, cuando se extrae cada pack de baterías de un vehículo eléctrico, se coloca directamente en el sistema de almacenamiento general, exactamente igual de como se hace en un vehículo eléctrico, sin necesidad de desmontar las baterías, haciendo todo el proceso más simple, seguro y económico.

Melilla cuenta con una red eléctrica local que se alimenta de la central de Endesa y está aislada de la red de distribución nacional. El proyecto Second Life pretende satisfacer las mismas necesidades de una red aislada que el Grupo Enel al que pertenece Endesa, había satisfecho anteriormente para la isla de Ventotene, en Italia, utilizando un sistema de almacenamiento de 300 kW integrado en la central eléctrica local.

El proyecto Second Life ya recibió un importante reconocimiento en 2020 con el Premio BASF – Club de la Excelencia en Sostenibilidad, en la categoría de Mejor Práctica de Economía Circular para Grandes Empresas. Este galardón reconoce las mejores prácticas de Economía Circular en España, premiando los proyectos que abordan los retos de los recursos naturales limitados en diferentes modelos de negocio circulares.

Enel X Global Retail, la línea de negocio de soluciones energéticas avanzadas del Grupo Enel, está desarrollando en Italia otro proyecto que aprovechará la segunda vida de las baterías de los coches eléctricos. Gracias a una colaboración entre Enel X Global Retail y ADR (Aeroporti di Roma, Aeropuertos de Roma), las baterías de los vehículos eléctricos en su segundo ciclo de vida se integrarán en un parque solar de 30 MW que se está construyendo en el aeropuerto de Roma Fiumicino, lo que contribuirá a reducir drásticamente las emisiones del aeropuerto. El proyecto, denominado Pioneer – airPort sustaInability secONd lifE battEry stoRage, ha recibido una subvención de más de 3 millones de euros del Fondo de Innovación de la UE, y consiste en la construcción de un innovador sistema de almacenamiento de 10 MWh basado en baterías de vehículos eléctricos de varios fabricantes de coches en su segundo ciclo de vida, con un fuerte enfoque en la interoperabilidad, la optimización del coste global del sistema y la operación con software avanzado. Las baterías se utilizarán para almacenar el exceso de energía producida por la planta solar y cubrir los picos de demanda de energía que se produzcan por la noche en el aeropuerto, a la vez que prestar servicios a la red.

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