Iberdrola alcanza el 90% de contadores inteligentes instalados en España

En el marco del proyecto STAR para la implantación de redes eléctricas de última generación

  • La compañía despliega una de las redes inteligentes más avanzadas del mundo, complementando los nuevos contadores con la digitalización de su infraestructura y sistemas
  • Esta iniciativa, que la empresa desarrolla en 10 comunidades autónomas, lleva un año de adelanto sobre los plazos previstos y supondrá una inversión global superior a los 2.000 millones de euros
  • El objetivo principal de este proyecto es preparar la red para proporcionar los servicios que se requieran a futuro, con calidad y eficiencia, contribuyendo al desarrollo del país y al bienestar de los ciudadanos

Iberdrola Distribución ha superado la cifra de 9,5 millones de contadores digitales instalados y la infraestructura que los soporta adaptada a red inteligente, lo que supone que la compañía ya ha modernizado el 90% de su parque de contadores en España.

El proyecto STAR (Sistema de Telegestión y Automatización de la Red), es una ambiciosa iniciativa de Iberdrola que complementa la obligación legal del cambio de contadores -con un potencia igual o inferior a 15 kilovatios y que en el caso de Iberdrola asciende a 10,6 millones de equipos- con una extensiva modernización y digitalización de la red eléctrica, que prepara esta infraestructura crítica para los servicios que requieran los clientes en el futuro.

Este desarrollo coincide con la vocación de Iberdrola de proporcionar un servicio de calidad a sus clientes, de forma eficiente, asegurando que su red eléctrica esté preparada para futuros servicios y requerimientos, contribuyendo así al desarrollo de la economía del país y el bienestar de sus ciudadanos.

Al disponer de telegestión, el cliente tiene capacidad de consultar –a través de www.iberdroladistribucion.es— sus curvas de consumo diario, semanal y mensual, así como la demanda de potencia máxima, entre otros muchos datos. Esta información permite conocer la forma en la que se distribuye el consumo de energía eléctrica y hacer un uso eficiente del mismo, así como decidir el tipo de tarifa que se adapta mejor a cada perfil. La telegestión permite realizar con inmediatez y de forma remota los servicios que el cliente requiera, tales como cambios de potencia contratada, lecturas puntuales del contador, la tramitación de las altas o bajas de los contratos, etc.

La adaptación a red inteligente permite a Iberdrola monitorizar y actuar a distancia y de forma automática sobre la red eléctrica, permitiendo adelantarse a posibles incidentes y mejorando la calidad de servicio a los clientes. La información disponible permite operar la red eléctrica de distribución de forma más eficiente, reduciendo las pérdidas y de manera más segura.

Iberdrola emplea los más altos estándares internacionales y robustos algoritmos de cifrados de máxima seguridad que garantizan la autenticación, confidencialidad y privacidad de cada uno de sus equipos digitales mediante identificaciones únicas de usuario y contraseña. Además, los contadores digitales emplean claves criptográficas de alta seguridad, de acuerdo a los estándares establecidos internacionalmente en el sector y que permiten que los paquetes de datos salgan cifrados y autenticados.

La digitalización de la red  -disponer de una infraestructura que transporta electricidad y datos- facilita la integración de la energía renovable distribuida, la gestión de una red que cada vez va a ser más activa y la futura integración masiva de los vehículos eléctricos. Adicionalmente, la información recibida sobre el estado de funcionamiento de la red permite optimizar las inversiones necesarias, mejorar las labores de mantenimiento y, en definitiva, contribuir a ganar eficiencias en la actividad.

 

Efecto tractor de Iberdrola sobre el tejido empresarial

Gracias a la progresiva implantación de las redes inteligentes en España, Iberdrola pone de manifiesto nuevamente su relevante efecto tractor sobre el tejido empresarial nacional, con el correspondiente impacto positivo sobre el mantenimiento y la creación de empleo.

El proyecto STAR, que supondrá una inversión global por parte de la compañía en nuestro país superior a los 2.000 millones de euros, finalizará oficialmente en el año 2018 e implicará la sustitución por parte de Iberdrola de más de 10,6 millones de contadores y la adaptación de unos 80.000 centros de transformación.

Iberdrola tiene previsto desarrollar proyectos similares en los países donde desarrolla su actividad, siempre que se den las condiciones regulatorias apropiadas, lo que previsiblemente permitirá a las empresas que colaboran en el proyecto STAR acceder a oportunidades de negocio importantes.

Fuente | Iberdrola